La Medicina Homeopática, va siendo poco a poco más conocida y practicada, considerándose una de las terapias más importantes dentro del campo de las medicinas biológicas o no agresivas.
En los últimos años nos encontramos con un número creciente de personas que manifiestan haber sido tratadas con terapéutica homeopática. Por otra parte, es frecuente la existencia de farmacias que anuncian productos homeopáticos. Y en los países de la C.E.E., nos sorprenderemos de que casi todas las farmacias expenden medicamentos homeopáticos.
La Homeopatía en España empieza ya a ser una realidad palpable. Desde que empezó de nuevo a instaurarse, pues tuvo un gran auge con anterioridad a la Guerra Civil que declinó con la misma, va ocupando el lugar que le corresponde en nuestra sociedad como medicina tan válida como cualquier otra, cuando es practicada por médicos conocedores de esta ciencia, y lo que es más, de este arte, que exige una adecuada cualificación personal. Esto lo demuestra la experiencia de muchos años en otros países europeos y del resto del mundo, donde su práctica está perfectamente reconocida y aceptada, así como el rigor científico con que se investigan sus principios fundamentales, siendo la Farmacopea Homeopática Oficial en Alemania, U.S.A y Francia.
La Medicina Homeopática goza de un sólido prestigio en todos los países donde se practica. Su eficacia viene avalada por una experiencia clínica de doscientos años y una continua expansión por todo el mundo.

La Medicina Homeopática es un método terapéutico riguroso y científico. Su práctica correcta exige una formación especializada que incluye, no solamente la obtención del titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía, sino también el seguimiento de un ciclo posterior de tres años que permita la capacitación necesaria para garantizar una buena calidad asistencial.

Etimológicamente deriva del griego “homoios”- semejante, y “pathos”- enfermedad, por lo que literalmente significa enfermedad semejante.
La Homeopatía representa justamente una reforma o una revolución dentro de la Medicina, que se establece como terapéutica y como un enfoque distinto para la visión del enfermo y de la enfermedad.
La Homeopatía es la ciencia y el arte de curar a los enfermos ayudando a la Naturaleza en sus esfuerzos curativos, a la Fuerza Curativa de la Naturaleza del organismo o Vis Medicatrix Naturae establecido por Hipócrates.
Pero en definitiva, la Homeopatía es un método que se basa en la Similitud y que utiliza medicamentos en dosis infinitesimales. Esto quiere decir que se emplean como remedios de una enfermedad, aquellas sustancias que experimentalmente han demostrado producir en individuos sanos síntomas semejantes a los de esa enfermedad. Ello significa que lo que produce una droga en el hombre sano es lo mismo que puede curar en el enfermo. La Homeopatía, no es un simple procedimiento de tratamiento. Es una ciencia fincada sobre una doctrina exacta que requiere el uso de una técnica rigurosamente precisa.

Decía Marañón: “La Medicina clásica (alopática o convencional) no pierde nada con declarar que Hahneamnn tuvo atisbos geniales y que fue el precursor de los avances más importantes de la terapéutica actual”.
El Vitalismo y el Positivismo son las bases filosóficas de la Medicina Homeopática.
La Terapéutica Homeopática es de base filosófica Positiva, porque está basada en la Experimentación Pura de los remedios en el hombre sano, siguiendo el método inductivo en este Proceso de investigación.
Aristóteles, sabio filósofo y médico griego, reconocía la ley del semejante y la fuerza vital. El Vitalismo reconoce y acepta que la fuerza vital es el enlace entre el soma (cuerpo) y el Espiritu inmortal que anima y da forma al Hombre. El Vitalismo como filosofía, responde a las necesidades espirituales del ser humano.

El médico homeópata como hombre de ciencia, atiende a los hechos reales; y como filósofo enlaza unitariamente los conocimientos científicamente adquiridos, mediante la demostración experimental. Se comporta como vitalista en la comprensión de los hechos positivos, aportados por la ciencia, y en la interpretación que tiene del hombre y de sus padecimientos.
Como terapéuta reconoce, que hay en el organismo humano una fuerza vital (“Vis medicatrix”), capaz de alcanzar por sí sola, a la curación. Que hay un esfuerzo defensivo útil, de adaptación biológica en la enfermedad.

El Dr.Samuel Hahnemann, fundador de la Homeopatía, fué un médico positivista en la investigación, en donde solamente admitió hechos reales, positivos, demostrados y sujetos a leyes. Y en filosofía médica, en la interpretación de los fenómenos por él estudiados y demostrados, encontró a la filosofía vitalista de aplicación médica, como la más esclarecedora.
Hahnemann en 1796, deja establecida la Homeopatía sobre bases que cumplen con los postulados del método científico.
Así pues, la Homeopatía forma parte de la historia y de la cultura del hombre, forma parte integral de la ciencia y del arte médico, no es obsoleta ni anacrónica, su práctica es vigente y está abierta a todas las técnicas capaces de aclarar las interrogantes que plantea a los investigadores de las diversas ramas de la ciencia.
Si Hipócrates dijo que “la Naturaleza es el médico de las enfermedades”, Hahnemann dice “hacer las cosas semejante a como lo hace la Naturaleza”.
El médico tiene que conocer esa capacidad curativa natural (Vis Medicatrix Naturae) y no interferir sino ayudarla.

Hasta Shakespeare reconocía el valor de los semejantes cuando escribió en Romeo y Julieta: “Fijate, hombre, en que un fuego consume el calor de otro; un dolor se alivia por la angustia de otro…” y Goethe en su obra Fausto: “Complácete en las cosas semejantes, por mucho que te aflijan; te servirá de cierta ayuda”.
El Oráculo de Delfos proclamó el valor de la ley de la semejanza, diciendo: “Lo que enferma cura”.
Dice Carrel: “La enfermedad es un suceso personal. Está compuesta del individuo mismo. Existen tantas enfermedades diferentes como enfermos”.

La Homeopatía considera al hombre como a un todo y no simplemente sus partes aisladas. Con unas características particulares psíquicas y de entorno familiar y social. El médico homeópata no intenta curar un órgano aislado, sino que trata de restablecer el equilibrio vital y energético perdido por causa de la enfermedad.
Hahnemann consideraba, al igual que hoy lo hace la Medicina Integral, que el conjunto cuerpo-mente-espíritu forma un todo correlacionado, completo y perfecto de forma tal que cuando una de las partes enferma hace participes a las restantes de su alteración. La enfermedad se entiende así, como un desequilibrio de esta fuerza vital del organismo o una alteración energética o dinámica en nuestra vitalidad y no como un fallo o fracaso de una parte aislada del cuerpo (el higado, el riñon, …etc).
Por lo tanto, los medicamentos homeopáticos no obran por su masa, sino por la energía o fuerza que contienen. No actuan por cantidad (cuantitativamente) sino por calidad (cualitativamente).
No poseen materia, sino sólo energía y mediante ella ejercen una acción dinámica sobre nuestra fuerza vital.

La Homeopatía como ciencia se apoya en los hechos y las leyes demostradas, conforme a los más estrictos canones de la investigación, se basa en la observación, la experiencia, el razonamiento lógico y leyes naturales comprobadas, como los hechos mismos. Elimina toda hipótesis o especulación alejada de los hechos, para las investigaciones. Ofrece hechos y leyes generales y con su conocimiento capacita al médico para preveer y poder sobre los fenómenos biológicos, resolver los problemas clínicos.
Como ciencia es dinámica, evolutiva, sujeta a progreso y perfección. Se relaciona con las demás ciencias ( Matemáticas, Física, Química, etc. ) que la ratifican.
Los principios básicos de la homeopatía no son resultado de una especulación intelectual, sino de un proceso inductivo. La terapéutica homeopática como toda verdad científica está basada en principios y hechos que deben sor reproducidos siempre que se desee, en condiciones similares.

En la Homeopatía podemos encontrar un método terapéutico sencillo y económico que puede ayudar mucho en aquellos paises mas necesitados económicamente.

Editado por el Dr. Francisco de Asís Moya Hiniesta
Médico Homeópata

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